sábado, 16 de enero de 2010

La razón de ser de los amantes

Es muy rico vivir en pareja; al menos los primeros años..El novio es atento, detallista y amoroso. La mujer se arregla, se maquilla, le hace sus pastelitos favoritos, le dice lo atractivo que es y lo maravillosa que es su vida a su lado. Los domingos desayunan en la cama y se quedan consintiendose hasta el atardecer..Si él llega cansado ella le hace un masaje, le prepara un baño y hace todo lo posible para que él pueda descansar tranquilamente. Esos primeros meses y años, son fantásticos, felices, todo es perfecto y lo que no lo es, se arregla fácilmente. Ella es la única mujer en su vida, él es su principe azul.
En algun momento de la historia, algo cambia, algo pasa y los niveles de tolerancia disminuyen; las discusiones se presentan conviertiéndose a veces en peleas desagradables. Los cumpleaños se olvidan, la mujer se descuida y ya no le importa que él la vea en rulos y con mascarilla, chancleteando por la casa; ella ya le dice cosas como: métete al gimnasio o empieza una dieta porque esa barriga tuya está horrible, o él se opone rotundamente a ir a comer a la casa de los suegros. Y así la vida cotidiana se torna aburrida, monótona y a veces hasta infeliz. Ojo, esto no pasa en todos los casos. Aún hay parejas que a pesar de los años, han logrado sortear las diferencias, mantener viva la pasión y son muy felices; pero en muchos casos , la realidad es otra y las mieles del amor se convierten en amargos dolores de cabeza.

Y es ahí en donde, en muchos de los casos, entra el tercero en escena. El amadísimo amante. El otro o la otra que se encarga de ponerle sazón a la cuestión. El amante no juzga, no molesta, no regaña. La amante no hace reclamos, no pregunta de dónde vienes o para dónde vas, no espera, no exige. Los amantes están hechos para amar, para consentir, para decirle al otro lo interesante e inteligente que es. Los amantes permiten que los límites se trasciendan, que el misterio y la aventura vuelvan a hacer parte de los días y las noches. Que la imaginación vuele. Esa es la razón de ser los amantes. Amar sin atar, escuchar sin juzgar, y hablar sin maltratar. Cuando los amantes juzgan dejan de ser amantes y, completando la frase  mi amiga Ana María diría: se convierten en Juzgantes .

10 comentarios:

  1. La experiencia me dice: que un buen amante es el que ejerce, el respeto por la diferencia!!!!!

    ResponderEliminar
  2. Exacto,.. a eso me refiero. es como si el novio o el marido adquiriera de manera tácita esa licencia que permite pasarse por alto el respeto hacia el otro.--

    ResponderEliminar
  3. El verdadero amante es que realmente sabe amar. El amante que piensa primero en el sexo que en el amor, perdió el año. El amante que pone condiciones, tampoco es amante. El amante prevenido, tampoco lo es.
    Jorge Consuegra

    ResponderEliminar
  4. Pero hay amantes de los otros... de los que primero piensan en sexo... y no por eso son malos... son de otra clase, también válida... el caso es que no juzguen, ni califiquen ; )

    Esos, a mi, también me gustan...

    ResponderEliminar
  5. Luisa, estoy gratamente sorprendido con tu excelente blog, me encanta leer tus escritos.

    Que más puedo agregar que no se haya dicho respecto a los amantes?
    Creo que cuando un amante ama, la embarra. El amante no puede amar, después del amor sigue la posesión y hay se jodio todo.
    Creo que un buen amante debe cumplir las siguientes condiciones
    a. Libertad.
    b. Complcidad.
    c. Buen, muy buen sexo.
    Yo no pido más, lo único que diferencia a un amante de un amigo es el sexo, dicho de otra manera el amante debe ser un muy buen amigo y buen catre.
    P.D. este es el primer Blog en el cual participo, no soy muy amigo de estas redes sociales ni contactos por internet, pero este es un muy buen blog, antes pensé en escribir algo con tu escrito de Ausencia de Palabra, pero era tan tuyo que no quise entrometerme, un muy buen escrito.

    Saludos,
    Jorge.........

    ResponderEliminar
  6. Jorge... Tayrona? Gracias, eres bienvenido! Un abrazo fuerte :-)

    ResponderEliminar
  7. Anoche me correspondió hacer a producción de este tema en una emisora radial ampliamente conocida y el 92% de las llamadas de hombres, dirigieron el tema hacia el sexo: "No hay amantes sin sexo", "Todo amante debe dar sexo", "El amante debe terminar en el sexo", "El hombre debe siempre proponer y la mujer debe obedecer", etc. Y las mujeres se fueron más hacia el tema del amor, el afecto, la solidaridad, las caricias, el intelecto, el compartir, hablar, etc.
    Jorge Consuegra

    ResponderEliminar
  8. Interesante...Pero creo que poco a poco se ha ido cambiando esa idea romantica que tiene la mujer sobre las relaciones. Ya la mujer empieza también a vivir tranquilamente una relación en la que el sexo sea lo más importante. Casi que enamorarse ya no es taaaaaaan importante como antes... Creo yo. No se. Yo seré una romanticona eterna. Y me creo enterito el cuento del amor, el afecto, el compartir y todo eso...

    ResponderEliminar