jueves, 6 de agosto de 2009

El libro que recomiendo


Antes de irme a dormir escribo para observar mi vida, mi cotidianidad, lo que me gusta y lo que no. Cuando escribo, converso conmigo; Un pedacito de mí se sale y se instala en la parte superior de esta habitación y me observa, me mira y se ríe.. Pero no se ríe de mi, se ríe conmigo que no es lo mismo. Porque yo he aprendido a reírme conmigo, a mirarle el lado cómico a todo lo que me pasa..

Dice el diccionario de la RAE que la comedia es una pieza teatral en cuya acción suelen predominar los aspectos placenteros, festivos o humorísticos, con desenlace casi siempre feliz. Pues qué alegría constatar que el libro de mi vida se ubica en los anaqueles de la comedia. Ese libro estará al lado de otros de humor, de buen vivir, de bienestar. El libro de mi vida está lejos de la sección de drama y afortunadamente no se acerca a los estantes de la tragedia.

En los capítulos de mi vida pueden leerse épocas bastante conflictivas, difíciles y complicadas o situaciones dramáticas y dolorosas pero siempre han tenido un final feliz. (excepto la enfermedad de mi mamá durante mi ausencia y su muerte a los 3 meses de haber nacido mi hijo -afortunadamente se fue tranquila, pero que alguien me recuerde por qué carajos se fue). Está claro que la muerte hace parte del juego de la vida y hay que conocer las reglas y jugar como mejor se pueda, sabiendo que a veces se gana y otras se pierde.

Quiero con este pequeño escrito declarar que en mi vida he ganado mucho más de lo que he perdido. Porque todas las pequeñas o grandes pérdidas me han dejado una ganancia inmensa. Todas las personas que se me han atravezado en el camino me han dejado algo bueno. Así se hayan atravezado para reírse de mi cuando yo pensaba que se estaban riendo conmigo. A ellas y a ellos les digo gracias, porque me enseñaron a crecer, a perdonar, a levantarme.

Todas las situaciones dolorosas han tenido un final feliz. Estoy viva después de perderme a 4700 mts de altura en medio de la nieve y la noche, tengo un hijo lleno de felicidad pese a todas las circunstancias que rodearon su llegada a este mundo, soy cuerda y no tengo traumas a pesar de haber estudiado en ese horroroso colegio de monjas discriminatorias y clasistas, tengo mis piernas normales después de que tuve una fractura de tibia y peroné a 1 cm de la placa de crecimiento de la pierna; tenía 11 años! -y eso que no hablaré mucho sobre el hecho de que la radiografía me la hicieron una semana más tarde (!!!!), En fin, que todo lo que me ha pasado, duro o no, ha tenido un buen final. Todo se ha solucionado de la mejor manera. He escrito el libro de mi vida con palabras positivas, con términos amorosos, con párrafos enriquecedores, con capítulos que dan ganas de volver a leer. Qué buen libro! Hasta mañana.