sábado, 25 de julio de 2009

Mordiendo la manzana


Busco incansablemente temas para escribir, palabras para poner una después de la otra,
razones para exponer. Busco motivos para vivir feliz y y felizmente me doy cuenta de que me sobran. Busco raticos a solas para poder entregarme, dedicarme, mirarme y simplemente estar conmigo.
Muerdo esta manzana y me sabe a un dulce pecado. ¿por qué lo prohibido atrae más? por qué cuando nos ordenan no poner la mano en el fuego, la ponemos para ver si es cierto que el fuego quema?
Buscar la felicidad es una condición natural; y la felicidad puede ser para unos la estabilidad económica, o esa casita frente al mar, o el olor de mañana en la cafetería de una gran ciudad. La felicidad puede llegar cuando ves en tus cajones la ropa de esa persona que habita tu espacio y tu corazón y puede llegar también cuando constates que por fin su cepillo de dientes ya no está en tu baño.
Busco incansablemente razones para ser feliz. El es una de ellas. Me hace feliz su existencia y nuestra historia. Me hace feliz escuchar sus anécdotas, Me hace feliz saber que me lee y me descifra, que me conoce. Me hace feliz saber que me enamoré de esta dulce manzana.