martes, 6 de octubre de 2009

Llegó el otoño

Llegó el otoño.. Oficialmente y como todos saben el 21 de septiembre hizo su entrada triunfal por este lado del globo... y cómo se siente la diferencia! las temperaturas bajaron considerablemente y los días comienzan cada vez a acortarse más.
Antes, al despertarnos Juan y yo saludábamos al sol; ahora cuando saltamos de la cama aún es de noche y al sol lo vemos apenas asomarse cuando ya vamos de camino para el colegio.  Llueve casi todos los días, las hojas de los árboles empiezan a cambiar de color y a caerse.
A mi me gusta el otoño, me parece un tiempo de preparación, de introspección;  me gusta el sonido de las hojas al pisarlas, me gustan el amarillo, el rojo y el naranja del paisaje, me gusta recoger castañas en el bosque y comérmelas calienticas por la noche, me gusta hacer adornos con todo lo que la naturaleza nos regala: las semillas del pino, las hojas secas, las nueces y todos esos regalitos que uno se encuentra en el bosque.  Todo eso me gusta.  En menor escala, el frío, la humedad y la lluvia. Pero hace parte de esta época del año y hay que recibirlo como viene.

En el verano no me hizo tanta falta, pero por esta época sí que me gustaría tener un buen par de brazos amigos -o amantes-  por aquello del arrunche y la enredadita bajo las cobijas.

Definitivamente...

Diversión y desconcierto 
provocan en mi 
los niveles de insolencia 
de algunos


domingo, 4 de octubre de 2009

mi mama me mima, mi mama me ama, me mamé de mi mamá. Y la mamá cuando se mama?

Tengo varias amigas que conscientemente han tomado la decisión de no traer hijos al mundo. Algunas tomaron esa decisión desde chiquitas: nada de jugar con muñecas, ni de andar para arriba y para abajo con un cochesito de juguete y menos de andar cargando muñecos que lloren, hagan pipí y tomen tetero. Nada de eso; ellas lo tenían clarísimo! para mamás, sus madres y abuelas, sus tías y amigas pero ellas "ni de fundas".
Yo no lo tenía tan claro. No fuí una niña que jugó particularmente con muñecas; yo era más de hacer chocitas, jugar al escondite, rin rin corre corre y lleva; las muñecas no era mi fuerte. Tuve una época cortica de Barbies pero rápidamente me cansó tanta perfección y tanta vieja pinchada;  Porque las Barbies eran muy pinchadas y yo no tenía mucho en común con ellas ni ellas conmigo.
Quiero con todo esto decir que mi instinto maternal, antes de tener a mi hijo lo desarrolle de a poquitos con mi hermanito que llegó cuando yo tenía 15 años y con  mis perritos Milú, Paco y Mokka.  Pero eso de ser mamá, insisto, yo no lo tenía tan claro.
Sí me lo planteé durante los primeros años de convivencia con mi compañero de entonces, pero después, habíamos dejado la idea de lado y yo ya me inclinaba más hacia la idea de que mi vida iba a ser tranquila, que mis noches seguirían de fiesta, teatro y amigos, mis domingos en la cama hasta las 10 de la mañana, las vacaciones de morral y largas caminatas, montada en un camello o en un bus destartalado o en lo que fuera que me transportara.  Mejor dicho yo ya me había pintado un futuro libre, para mí solita; un futuro sin hijos.
Pero a veces pienso que no es que uno traiga los niños al mundo sino que ellos son los que deciden  cuándo llegar y a dónde llegar. Juan si que la tenía clara. El eligió llegar a este mundo y oh sorpresa me eligió a mi no como madre y guía sino como pupila y alumna. Porque aquí el Gran Maestro es él indiscutiblemente.
Yo he escrito sobre la dulzura de ser madre, sobre el sentimiento único y especial que una criatura puede despertar en una mujer, sobre la felicidad de mi embarazo y lo sintonizada que estoy con mi vida y mi maternidad.
Pero esta vez quiero también felicitar a mis amigas las que no tienen hijos por decisión propia. Quiero ponerme de parte de ellas y contarles lo que se están perdiendo.-  Ojo no quiero con esto herir suceptibilidades de madres perfectas que todo lo pueden. Si todo lo pueden y nunca se maman, felicitaciones.
Personalmente ni todo lo puedo y sí que me mamo.
A ver: empecemos por el embarazo: Yo tuve uno ejemplar, todo hay que decirlo. Ni nauseas, ni mareos, ni asquitos inesperados. Pero he visto unas embarazadas que sufren de principio a fin, a todo le cogen pereza, cualquier olor o sabor les causa náuseas, duermen mal, les pesan las piernas, les duele la espalda... en fin que puede ser una experiencia bastante aburridora.
Del parto ni hablar.  Son poquitas las que conozco que dicen que fueron a la clínica tuvieron el bebé y como si nada. No señoras. Un parto en general, es un llamado al sufrimiento, la ansiedad y en ocasiones el dolor.  Uno se sale por la tangente diciendo que la felcidad de traer al bebé al mundo opaca cualquier dolor pero a quién engañamos? un parto natural o con epidural mal puesta (mi caso) puede ser bastante traumático.
Después del parto empieza lo bueno. Si el bebé es tranquilo, domirá plácidamente 4 horas, pero si no lo es, prepárense para estar cada dos horas listas con la teta afuera y a rezar para que le guste la teta y sea de buen comer porque si no, a preparar y calentar teteros se dijo!
Y que me dicen de la cambiadita de pañal.  Asco lo que se dice asco no da, porque igual ese hijito es sangre de la sangre de la mamá pero no me digan pues que el olorsito y el colorsito es agradable! para nada. eso de agradable nada y hay que cambiar pañales por montones.
Va creciendo el niño, y van  aumentando los gastos.  Es cierto que empezará a dormir mejor, a ensuciar menos pañales al día, pero la atención requerida es igual o mayor. La mamá ahi. al pie del cañon para lo que el niño quiera o necesite.  Halar el pelo? ahi está la mamá; morder la teta? -ya que nacieron los dientes, pues a morder la teta que ahí está la mamá, llorar por hambre, sueño, sed o por ninguna razón? hagale mijo que para eso estamos!.
Dos años y medio tiene Juan. Un niño rmuy vacano. Tuvo su etapa de pataletas, y fuertes, pero ya le pasó; Pero en general un niño recomendadísimo para cualquier mamá. Yo tuve suerte; yo tengo un hijo que muchas mamás quisieran: juicioso, pilo, de buen humor y cariñoso.  Si hubiera sido "el patas" lo amaría igual y estaría igual de orgullosa.  Pero confieso que esto de ser mamá me mama de vez en cuando. Toda mi vida gira en torno a él. Mis decisiones y mis destinos. Mis noches y mis amaneceres. Todo absolutamente todo en la vida de una mamá estará por siempre ligado a su hijo o a sus hijos.
Así que bien por las que no los tienen. Las felicito. Encontrarán la felicidad y la plenitud en otros quehaceres, con otras personas, otras relaciones, otros afectos. Cuando el ser mamá no está dentro de una mujer, no se metan por ahí, sigan como van, que como van van bien.
Y para las que decidieron y se prepararon  o para las que la maternidad nos llegó como regalo pues adelante! sigan guiando a sus hijos y sobre todo déjense guiar por ellos. Ellos son la luz y la vida ellos son sus maestros y guías, sus amigos y compinches para el resto de la vida. Y permitánse de vez en cuando detenerse, cerrar los ojos y gritar al viento (al viento, no al hijo):  CARAJO ! ME MAMÉ!!! eso las aliviará y les dará alientos para seguir adelante.


viernes, 2 de octubre de 2009

Eco-lógica

Quienes me conocen saben que desde hace unos años para acá he tratado de seguir una línea verde en mi vida; quiero decir que procuro, en lo posible, poner mi granito de arena para proteger el medio ambiente.  En mi casa por ejemplo empezamos a separar la basura biodegradable hace más de 10 años. Cuando eso para la gente era desconocido e inusual, mi mamá hacía huecos en el jardín y enterraba las cáscaras de huevo y frutas y  las pepas de cuanto lulo, curuba o mandarina pasaban por la licuadora.  Era tan ecológica mi mamá que hasta las heces de los perros vecinos y de nuestra entrañable Milú iban a parar al abonado jardín.  Al comienzo los vecinos pensaban que perdíamos el tiempo haciendo todo eso, pero después de unos años y gracias a una fotografía aérea, pudimos constatar que el pasto más verde del condominio y el jardín más fértil era por supuesto el nuestro.
Y ahí no para mi conciencia ecológica.  Yo no entiendo cómo muchas personas dejan la llave abierta del lavamanos mientras se cepillan los dientes. Si supieran que se pierden 5 litros de agua por minuto creo que dejarían esa costumbre;  hay quienes dejan también  la del lavaplatos mientras enjabonan la vajilla.
Quiero aclarar que no llego a extremos: conozco familias en las que no se suelta la el hinodoro después de cada uso sino sólo cuando el usuario ha hecho "la #2" o qué tal aquellos que llenan la tina y por ahí pasa primero el papá luego la mamá y por último los hijos... eso por muy ecológico que parezca ya me suena más a tacañería y suciedad.
Pero sí que hay cosas que cada uno puede hacer para contribuir a que el deterioro de nuestro planeta sea más lento, porque a la velocidad que vamos, aquí no habrá planeta vivible para los que vienen.
Qué fácil es llevar un morral y bolsas de tela al supermercado! es que la cantidad de bolsas que las personas se llevan para la casa es aterradora.  Hay gente que las usan para la caneca de la basura; pues que se lleven  3 o 4 pero no 20!
Ni qué decir de quienes lavan la ropa a 60°, si supieran la cantidad de energía y por ende de dinero que se ahorra cuando lavan a 30°
Hay personas que compran el jabón quita grasa para la loza, el producto que limpia la cal de los grifos, el que limpia el lavamanos, el especial para la ducha, el de olorsito a lavanda para el piso de la sala y el de olor a pino para el de la cocina, el que le quita el polvo al televisor y el otro para los muebles, ah! y por supuesto el Zip para los vidrios! Personalmente, soy la mejor amiga del vinagre con bicarbonato para todo eso; ahorro  cantidad de dinero y le hago sin duda un favor al medio ambiente (porque no es solo el desecho que se va después por la cañería sino la botellita de plástico en la que cada producto viene empacado).
Lo mismo para la ropa! vinagre con bicarbonato es excelente para la lavadora (ese tip es de mi gran amiga Ana María :-) ).
Apuesto que si levantas la mirada encontrarás más de un aparato conectado y que no está cumpliendo ninguna función: ahora mismo están televisor, radio, licuadora, horno microondas y una que otra lámpara conectadas. Apagadas pero conectadas. Ahí también hay un consumo considerable de energía.  Ayer leía que por cada aparato conectado y sin usarse, se consumen 25Euros más al año. Por cada uno! si se desconectan los que acabo de nombrar el ahorro de 150Euros anuales; nada mal!
Hay cientos de cosas que se pueden hacer:  Por ejemplo uno puede elegir las galletas que vienen en un solo paquete y no esas que vienen en un paquete de paqueticos de a 2;  o elegir el yogurth que viene por litro (ojalá en botella de vidrio) y no los 6 vasitos aparte; o las frutas y verduras sueltas y no las que vienen empacadas con cartón y plástico; usar recipientes con tapa en lugar de plástico adherente o papel aluminio; y "limpiones" en lugar de papel de cocina; comprar juguetes de segunda mano en buen estado y darles más vida y más uso; en lugar de querer siempre lo nuevo y costoso y contribuir a la producción mundial de basura; apagar las luces cuando no se necesitan; (aquí tengo que recordar a mi papá que entraba a la casa y la recorría de abajo a arriba apagando luces y contando: 1, 2 3 , 4. 5 luces prendidas! y nadie que las necesite!) En fín, es interminable la lista de pequeñas contribuciones que podemos hacer.
Podemos elegir un consumo consiente y no comprar productos de marfil o de coral que lo único que hacen es recordarnos la capacidad depredadora y destructora del ser humano; o aerosoles que son excelentes para acabar con la capa de ozono; o evitar comprar la cerveza o gaseosa enlatadas y optar por envases retornables.  Si la gente supiera la cantidad de pájaros y peces que se enredan en los anillos de plástico que sostienen las 4 o 6 latas!  Si no hay otra opción, se puede cortar los anillos con tijeras antes de botarlos y estripar muy bien las latas para economizar espacio en la bolsa de basura. Comprar bombillas fluorecentes y reemplazarlas por las normales; cuadernos y libretas de papel reciclado; enviar tarjetas de navidad y cumpleaños electrónicas; comprar árbol de navidad natural y después de las fiestas plantarlo en el jardín; imprimir lo menos posible y si hay que hacerlo, utilizar el papel por ambos lados. *
Hay mucho.  A mí seguramente me falta bastante pero igual siento que hago mi aporte.  Tengo una amiga que no usa nada de cuero y todos sus zapatos y chaquetas son de plástico reciclado o tela. Yo confieso que a mí aún me gustan las chaquetas y los zapatos de cuero pero aplaudo todas esas iniciativas que promueven el respeto a los animales y el cuidado de  este globo que nos contiene y nos sostiene a todos.
Yo soy ecológica en cuanto al agua, la energía y los productos de consumo. Debo aceptar que no soy nada ecológica con mis sentimientos. Yo los expreso, los boto, los regalo y los comparto.  Me enamoro y me entrego sin ahorrar energía. Pero de una cosa si estoy segura: por ahí habrá alguna relación enterrada que seguramente me gustará reciclar en el futuro.

* En Holanda se inventaron un tipo de letra ecológica (Ecofont) el cual consume una cantidad de tinta bastante menor que los tipo de letra comunes.  Se puede descargar gratuitamente desde aquí:   http://www.ecofont.com/ecofont_es.html