jueves, 3 de diciembre de 2015

Comprometida... Conmigo y con mi vida.

Yo no se cual es el afán que tiene tanta gente por encontrar marido, novio, pareja o lo que se le parezca. Es como una necesidad de estar con alguien, una incapacidad de andar solo por la vida... No se.
Yo he transitado, como casi todo el mundo, por las dos vías, la de estar ennoviada y la de estar soltera; y no se porque, pero en este momento de mi vida, me siento mejor en esta piel de soltera.
Es rico tener quien lo llame a uno, con quién salir, hacer planes, arruncharse un domingo lluvioso por la tarde, todo eso es de ataque y se disfruta y se vive al máximo. Pero cuando no hay quien lo llame, o con quién salir o con quién arruncharse, pues no se le debe hacer la vida a uno un ocho. Porque es que hay quien sufre, quien se deprime, y quien al no poder estar solo, va saltando de tipo en tipo, de cama en cama haciendo que su soledad sea aún mayor y más dolorosa.

Yo vivo bien siendo soltera: vuelvo a tejer mis bufandas, escribo más seguido, leo más libros, le soy fiel a mi estilo de vida, hago más yoga, me siento más centrada. En general estoy mejor. 

O puede ser también que no me ha llegado el que es; El día que llegue a mi vida esa persona con la cual yo continúe mis actividades, mis hobbys y mi vida tal y como es, sin renunciar a mis principios y mí misma, ese día.... Escribiré el post de porqué vivo tan feliz en pareja. Por ahora... brindo por mi soltería.

jueves, 29 de agosto de 2013

Put your act together and just do it!

Hoy quiero hablar sobre esa “fina y sana costumbre” que tengo últimamente de considerar no uno sino varios caminos a la vez.  Es como si un chip de ‘extreme makeover’ se instalara en mi cerebro e hiciera que un bombardeo de ideas salgan a flote haciendo que yo entre en un estado ilusorio de cambio inmediato.  Se ha vuelto casi natural sentir que estoy en el medio de un bosque  y que estoy rodeada de flechas que indican diferentes rutas.  Todas posibles, todas llamativas y seguramente todas con un destino apropiado para mi desarrollo.

Ese es uno de los aspectos positivos que resaltan cuando uno trabaja en algo que no le satisface:  Hay tiempo y posibilidades de pensar en lo que realmente uno haría con gusto.  Yo estoy aprendiendo a agradecerle a este trabajo la posibilidad que me regala diariamente de replantearme quién soy, qué quiero y cuál es realmente mi propósito en esta vida. 

El hecho de pasar 10 horas de mi día en función de una vaina que poco o nada tiene que ver   con mi carrera o con mis gustos hace que día a día mi creatividad y mi imaginación sean llevadas al límite; hasta mi capacidad de investigación e introspección han mejorado notablemente! Cada semana encuentro una nueva actividad,  una nueva carrera, o un nuevo destino. Casi todos los días de mi vida, durante el último año mi mente se ocupa –a veces demasiado- en idear un nuevo negocio, en buscar una universidad, un posgrado online, un trabajo diferente.
Y esa búsqueda es el resultado de no haber encontrado aun esa actividad diaria que, además de gustarme,  responda a mis principios y me dé ese sentido de pertenencia a una comunidad laboral.

Alguien me decía un día que cuando uno está contento con uno mismo, cualquier lugar es perfecto;  Y tiene casi toda la razón. Pero no la tiene por completo; porque yo sí creo estar a gusto con lo que soy, con lo que practico, con lo que leo, con todo lo que hago.   Me río de mí y conmigo;  Al mismo tiempo el lugar en el que estoy es perfecto en la medida en que  me genera todo este replanteamiento que tarde o temprano llevará a un cambio. Además la experiencia laboral que he adquirido aquí se verá reflejada en lo que haga en el futuro.  Pero que este pedacito particular, que es muy importante porque es mi trabajo actual, no me satisface.  Y creo que se vale querer cambiar lo que uno siente que se puede cambiar. Creo que se vale aventurar y buscar día a día algo que le permita a uno ese cambio gradual hacia una existencia más plena y más feliz.

La cuestión  es que yo no llevo a cabo todas las aventuras que imagino o que considero. 
Hace un mes estaba convencida de que me iba a vivir a Bali a vivir con Juan y a enseñar yoga. Suena perfecto. Y seguramente es posible;  pero la parte práctica, esa de la pedida de la visa de turista cada 3 meses y mientras tanto salir a Australia  y volver a entrar, es la que no me suena mucho. Suena perfecto lo repito. (Australia Sí es uno de esos lugares que se me presentaba constantemente entres mis  ‘micro planes’ a futuro). 
Hace mes y medio estaba decidida a estudiar la carrera de pre-escolar; Luego me di  cuenta que mi motivación no era la adecuada: lo quería hacer para tener las mismas vacaciones de Juan; así que tampoco es por ese lado.
Antes de eso quise estudiar para ser coach (life o health coach). Aun me encantaría; pero también me encantaría estudiar arte terapia.   O Algo que pueda combinar con mis clases de yoga.  Algo que le pueda ser útil a la sociedad, que ayude en  mi crecimiento y en el de quienes me rodean.

En las mañanas pienso en la posibilidad de regresar a Colombia pero al caer la noche y ver las inmensas posibilidades que Bruselas nos ofrece y los altos costos de la educación en mi país, replanteo esa posibilidad.  Ese es un tema recurrente y bastante agotador no sólo para mí sino para quienes con todo el amor del mundo me escuchan los motivos y razones de estar en un país o en el otro.   

No sé si lo que voy a decir sea una trampa de la razón, o una mentira que yo misma me digo para tener cierta paz. Cualquier psicólogo diría que sí; que soy una excelente narradora de historias fantásticas. (otra carrera que llegaré a plantearme algún día y en la que seguro tendría mucho éxito).  Pero no importa lo que él piense.  Yo creo que  el abrirme a nuevas posibilidades, el contemplar una carrera o la otra, o un país o el otro, el verme un día en Bali, otro en Colombia otro en en Inglaterra o en Bélgica no me define como una persona insegura, ni mucho menos como una persona que no está a gusto con lo que Es.  Al contrario, creo lo suficiente en mí como para saber que no importa dónde  viva, ni qué  haga, ni qué  estudie ni con quién esté.  Nada de eso importa porque sé que tengo el  valor, el poder interno, la capacidad intelectual y la fuerza mental de asumir el reto que venga; como venga y cuando venga.  La decisión llegará cuando sea el momento.  Así es como la vida me ha enseñando a vivir.


Dicen por ahí que cuando uno no tiene un camino definido, cualquier camino sirve; y ese en cierta medida podría ser mi caso. Sé que cualquier camino que tome será  el correcto; el necesario para mi crecimiento; Aun deteniéndome durante el recorrido me permito tomar un descanso, respirar conscientemente y evaluar la ruta.  Son los pasos que se dan los que forman la ruta. La satisfacción está  en en cada paso dado a consciencia; no en el destino final.

Para cerrar les cuento la historia del eslogan de Nike “Just do it”   Fueron las últimas palabras de Gary Gilmore antes de ser ejecutado.  Cuando le preguntaron cuál era su último deseo antes de morir, él le dijo a su verdugo: “Solo hágalo”.  De eso se trata todo este rollo: No importa mucho lo que uno quiera hacer;  Solo hay que hacerlo!


*(El Título y la historia del eslogan de Nike son producto de una conversación con un colega;-)) -un Belga que sí saluda y que "salva la patria" en esta oficina

miércoles, 28 de agosto de 2013

Planeación Estratégica (De cómo voy por la vida sin mapa y aun así no me pierdo)

Hay quienes viven hoy regidos por un plan que moldearon y construyeron desde su juventud, inclusive desde su infancia. Quienes viven en la casa que siempre quisieron, ejercen la profesión que estudiaron y que eligieron conscientemente hace unos años atrás o bien por convicción propia o por presión familiar; hay quienes trabajan en esa empresa en la que habían soñado siempre trabajar o están casados con la mujer de sus sueños, esa novia de toda la vida, ese primer y único amor. Hay quienes viven así, de acuerdo al manual de instrucciones, de acuerdo al libreto previamente redactado; Y son felices; y la vida les pasa tranquilamente. Estas personas ya tienen un plan clarísimo para su pensión, ya saben lo que harán esta navidad y están planeando seguramente las vacaciones del 2014. Felicidades por ellos! Yo admiro de verdad esa capacidad innata que tienen para la planeación estratégica. Ojala este don viniera acompañado también por el factor “en caso de cambios no me angustio”; por un tris de apertura psicológica en el momento en el que un cambio inesperado se presenta. Porque a veces esa novia de toda la vida se enamora de otro, y eso no estaba en los planes, o la magnífica empresa en la que trabaja se va a la quiebra y el sujeto en cuestión está en esa lista de despidos masivos, o porque no pasó a la facultad de medicina en la que estaba destinado a entrar porque su papa, sus tíos y su abuelo son médicos y por lo tanto…Como no seguir con la tradición! 

Aquellos que pareciera que tuvieran la vida “arreglada” forman un grupo del cual evidentemente yo no hago parte. Yo elegí una carrera para la cual sabía y sé que tengo aptitudes pero que he ejercido por los laditos porque vivo en otro país y las oportunidades de trabajo en periodismo en español en Bélgica son realmente reducidas. Y vivo aquí no porque me pasé meses planeando vivir en este país sino porque las circunstancias necesarias se reunieron en su momento y opté por este lugar. Vine por 6 meses y llevo casi 14 años (con un paréntesis de 2 años en Colombia). Si a los 25 años hubiera tenido ese plan diseñado, ese novio de toda la vida o ese futuro cuidadosamente bocetado, no estaría  aquí. 

Trabajo como manager de la oficina europea de una fábrica de componentes de memorias flash y nand. (Créanme que en mis 'mini planes' de vida, o en mis sueños de infancia este renglón de arriba me hubiera parecido como sacado de una película de ciencia ficción).  Realizo un trabajo administrativo, sentada en un escritorio de 9 a 5 de la tarde, revisando gastos, administrando una oficina y hablando de memorias flash y nand(¿??) “Nanda” que ver! Ni en sueños ni en pesadillas ni en nada. Pero es mi realidad y la elegí. No la planee, no la libretié, nunca la esperé pero es lo que hay. 

Soy profesora de Yoga. Eso es algo que tampoco me imaginé hace 20 años. Sabía que iba a practicar yoga, sabía que me gustaba y que iba seguramente a asistir a clases hasta que estuviera viejita; pero nunca estuvo entre mis planes enseñar. De hecho empecé la formación de profesora con el objetivo de ahondar más en las enseñanzas de esta ciencia milenaria; fueron después las circunstancias y las oportunidades inesperadas que hicieron que me convirtiera en profesora. Eso, junto con la comunicación son oficios con los cuales mi alma y mi corazón se conectan directamente con lo que soy; con lo que pienso y con lo que me define.

Y soy mamá; Y Juan llegó en un momento en el que conscientemente no lo esperaba pero en mi corazón supe que estaba más que preparada para recibirlo. No planeé mi embarazo y se dio en un momento de mi vida en el que esperaba que todo pasara menos que llegara un hijo. Y por fortuna llegó no solo un hijo sino un maestro. Llegó ese guía en un cuerpo de bebé y un alma sabia y poderosa. Y él más que nadie me enseña a diario que no hay que planear todos los segmentos de la vida porque ésta cambia a cada instante. Que hay que vivir el hoy con la certeza de que es el único momento que existe. Que el mañana solo existirá mañana y el ayer ya existió ayer.
Yo no hago parte del grupo de personas que lo planean todo milimétricamente. Yo estoy en otro grupo: En el de las personas que se embarcan a diario en una nueva aventura : La aventura de recibir cada día como se presenta. Con las sorpresas, los retos, las dudas y las respuestas de cada instante. Sin el libreto, sin el boceto, sin el plan del día anterior. Sabiendo que lo que soy hoy es la respuesta de las elecciones que hice ayer; unas más conscientes que otras; unas más coherentes que otras; unas racionales, otras emocionales y unas pocas, tomadas porque eran las únicas decisiones que había que tomar en su momento. Pero creo que ninguna de las decisiones que he tomado en mi vida han sido el resultado de una planeación estratégica. Han sido creo yo, el eco de mi intuición mezclado un poco con la sabiduría de mi corazón y mi deseo innato de estar siempre en constante movimiento y de de hacer con cierta frecuencia un cambio de piel.

martes, 27 de agosto de 2013



No se pierde nada y se gana un montón !




Hoy quiero hablar de lo fácil que es ser buena gente.  No hay que hacer grandes esfuerzos, ni cursos intensivos de queridura, tampoco hay que llevar una dieta determinada o cumplir una serie de requisitos previos. Hay que solamente conectar con el corazón y agradecer cada centímetro que hemos recorrido.  Cuando somos conscientes de lo que nos rodea, de lo afortunados que somos al hacer parte de esta galaxia y sobre todo cuando nos damos cuenta de que todo hace parte de nosotros y de que nuestra existencia es solo un pedacito de este Universo maravilloso, cuando eso pasa, cuando vemos que todos  los seres vivos estamos interconectados, ahí se vuelve  muy natural ser amable, ser buena gente, ser compasivos, mirar a los otros  no desde nuestros zapatos sino de desde los suyos.

Muchos saben que yo trabajo en una oficina haciendo un trabajo que no tiene mucho que ver con mis expectativas (pero ese es tema para otra entrada en el blog). Digamos que estoy ‘en el lugar equivocado’ como  diría un viejo comercial colombiano.  Es el lugar equivocado porque aquí no hago lo que he aprendido a hacer, ni lo que me gustaría hacer; -Aunque paradojicamente sé que estoy en el lugar que yo misma elegí y decidí estar. Soy responsable de mi presente y sé muy bien que estoy en el sitio indicado -por ahora-.  

El caso es que en este lugar  la palabra colegas no existe porque aquí cada uno anda en su rollo, y al ser una compañía taiwanesa, eso de decir buenos días como que no es muy propio de esta cultura. (Por otro lado es el lugar perfecto porque es gracias a este trabajo que he aprendido a conocerme mucho más y a saber qué es exactamente lo que quiero y lo que no quiero hacer.  El tiempo exacto llegará cuando deba ser - pero de nuevo, ese es tema para otra entrada-.

Mis ‘colegas’ taiwaneses son cerrados y distantes. Seguramente para ellos, eso es lo más normal del mundo: trabajar sin levantar la mirada, pensar que todos son máquinas en donde los sentimientos o las sonrisas están fuera del juego cotidiano.   Al principio me parecía increíble y quería implementar una política interna de « cómo ser buen colega y no morir en el intento » pero me di cuenta de que a ellos realmente no les interesa.   Y no quiero entrar a analizar por qué esta gente es como es;  son así y si ellos cambian algún día será porque ellos mismos verán la necesidad de hacerlo, o no y  se quedarán así, hablando su idioma y un Inglés a medias, y tendrán como único interés en la vida trabajar y trabajar mientras ahorran para luego viajar a las carreras por el mundo visitando todo con la misma superficialidad con la que pasan por la vida. Por encima; sin conectarse, sin estar realmente. Pensando siempre en el futuro; Nunca en el presente. Nunca en el ahora; Porque si esta gente estuviera por un instante en el ahora, se daría cuenta de que al decir buenos días mirando a los demás a los ojos y realmente sintiendo cada silaba en el corazón, la vida sería mucho pero muchísimo mas amable. Y sus ojos brillarían al menos un poquito.

Tengo la suerte y la fortuna de despertarme con una sonrisa cada día y saludar al sol, a las nubes y a mi hijo. A mi cuerpo y a mi alma, a quien me encuentre en el camino. Doy los buenos días a todos inclusive a estos colegas, que me producen más compasión que tedio,  aún sabiendo que no me responderán.


Los mayas saludaban con la expresión ‘IN LAK’ECH’ (yo soy otro tú)  y la respuesta era ‘HALA KEN’  cuyo significado es  ‘tú eres otro yo’.    Entendamos eso, que tú que estás leyendo esto eres parte de mí y que yo soy parte de ti.  Que todo lo que tu digas o hagas hoy a alguien es algo que te estás diciendo y haciendo a ti mismo. Que esa ternura con la que estás tratando a tus hijos, tus padres, familiares o amigos, o ese desprecio que a veces sientes por tus jefes, tus empleados o colegas, todas esas expresiones de cariño o de desamor son sentimientos hacia tu propia alma, hacia tu propia existencia; porque absolutamente todo y todos hacen en menor o mayor  escala,  parte de ti.

Yo saludo y deseo siempre lo mejor a todos y  vivo agradecida; tengo mi corazón lleno de amor y de alegría y esa es mi manera natural de andar por este mundo: en Paz.  Namaste.  (Yo honro el Espíritu en tí, que también está en mí). 


lunes, 25 de junio de 2012

O reaccionamos o naufragamos!!

Por :Luisa Fernanda Velasquez Convers  


Hay quienes piensan que porque uno vive fuera del país, no se interesa por lo que allá pasa y poco o nada importa lo que los mal llamados « padres de la patria » hagan con esa hija llamada Colombia, a quien patean, maltratan y saquean.   Pues pasa y resulta que quienes estamos por fuera (hablo por mi y por personas que conozco) leemos diariamente la prensa nacional, escuchamos las noticias y los programas de opinión y nos duele terriblemente las cosas a veces insólitas, la mayoría de las veces imperdonables y casi siempre terribles que pasan en en Colombia.   


Un ejemplo de esas cosas sacadas como de una novela de terror en donde los protagonistas son vampiros ávidos de sangre (en este caso, ávidos de poder), o personajes mezquinos que pisotean a quienes se les atraviese con tal de lograr lo que se proponen, es lo que pasó la semana pasada con la dizque « Reforma a la Justicia »; Ese engendro ni es reforma ni de justicia tiene nada.   Que juicios como los de Arias, y Moreno se suspendan y que los congresistas investigados puedan seguir riéndose y robando a sus anchas es gravísimo! y como será de dañina esa « reforma » que hay cosas aun peores que pueden llegar a pasar. Y es que aquí mostraron el cobre todos : desde el presidente, pasando por el ministro de justicia y todos los que hoy se rasgan las vestiduras y claman a grito herido que pobrecitos ellos, que fueron engañados.   


Y el hambre sí que quedo demostrada entre ese circo que se hace llamar Congreso: Peleles que pacotilla, leguleyos y tiranos ;  Sujetos que parecidos a los marranos de engorde (y que me perdonen los porcinos) están ahí calentando puesto y arrasando con lo que puedan. Sinvergüenzas y descarados. De ahí se salvan unos pocos que han hecho bien la labor ; pero la lista de mequetrefes es grande encabezada por el “respetabilísimo” Merlano , pasando por Corso y el resto de secuaces.   

Padres de la patria? A este paso yo si que prefiero una patria huérfana!. Es el momento de reaccionar; de actuar; Colombia se ha movilizado en otras ocasiones y esta no puede ser la excepción. Marchas, firmas, Referéndum, Revocatoria del mandato;  lo que haga falta para pedir cuentas y enderezar el rumbo porque queda claro que hasta ahora los “honorables” congresistas le vendieron su alma al diablo en nombre de una ciega ambición. Y son sus sucias manos, señoras y señores las que llevan el timón de este barco llamado Colombia. Así que o cambiamos de Capitanes y marineros o aquí nos hundimos todos.   


Nota: Normalmente nunca escribo tan ‘cargada pa tigre” pero es que esto ya supera cualquier estado de positivismo que uno pueda tener. Las cosas como son!

martes, 5 de junio de 2012

El tiempo lo dirá; O no

Escribir sobre las relaciones de afecto y amistad seguramente no es tan complicado como conservarlas en el tiempo. Hoy en día con la presencia constante de Facebook y otras redes sociales, el hacer amigos se ha convertido en una cosa banal, que sucede con mucha frecuencia y que para muchos pasa casi desapercibida. Construir sobre esas nuevas relaciones depende de muchas cosas; si el nuevo amigo es un amigo de infancia que volvió a aparecer, o si es alguien completamente nuevo en espectro social de uno. O si hay amigos e historias en común, o de los objetivos que se persigan con esa relación? El caso es que esas relaciones tienen una base tecnológica antes que afectiva. Las cosas se dicen por chat o por Skype y todo depende de la disponibilidad y los husos horarios de los amigos en potencia. Están también las relaciones de toda la vida que se ven atravesadas por estas redes sociales debido a la ausencia de las partes. Yo, por ejemplo continúo en constante contacto con mis amigos y amigas del alma gracias a Skype y a Facebook. Pero así y todo se me antoja difícil. Me falta el abrazo, el cafecito conversado y la lloradita en el hombro. Ni hablar de esas relaciones que uno creía para toda la vida y que de un momento a otro, plas! Se acaban. Confieso que unas se acabaron de un momento a otro sin son y ton y creo que nunca me enteraré de los motivos que llevaron a otros a simplemente dejarme de hablar y hay otras a las que yo misma decidí ponerles punto final por motivos que no vienen al caso. En todo caso yo vivo tranquila y sé que las amistades verdaderas, esas que se llevan en el alma, están a prueba de todo y que si se acaban o se enfrían es porque lo que creíamos indestructible estaba construido sobre espejismos y falsas expectativas. Así que no me estresa mucho que esos amigos ya no estén a mi lado. Hay, otros por ejemplo que se alejan por un tiempo pero el cariño sigue intacto y todo volverá a la normalidad en algún momento de la vida. O no; eso sólo el tiempo lo dirá Pero en todo caso yo vivo feliz con los amigos que están a mi lado y tranquila por los que se fueron, o a los que yo me les desvié del camino. A todos, inclusive a los que yo misma decidí alejar de mi vida quiero decirles hoy que a pesar de la distancia, las diferencias, los malos entendidos y a pesar de todo, los quiero mucho y les estoy muy agradecida porque gracias a su amistad he aprendido lecciones imprescindibles. Ustedes me han construido y cada uno, en su momento a aportó en mí cosas que no cambio por nada. Especialmente a aquellos que no están porque yo misma decidí apartarme, quiero decirles que en mi corazón solo hay perdón y amor; que el pasado ya quedo atrás y que la vida seguramente nos volverá a juntar. O no. Eso sólo el tiempo lo dirá A mis amigos y amigas del alma: ahí seguimos por Facebook, Skype, What?s Up o Messenger. Los abrazos, las lloraditas y los cafecitos vendrán algún día. O no. Eso también sólo el tiempo lo dirá

viernes, 8 de julio de 2011

El mundo de Sofía


Nació en la capital colombiana en un hogar compuesto por una ama de casa y un odontólogo; creció rodeada de sus 6 hermanos entre los Llanos Orientales y Bogotá; tuvo sin duda una infancia feliz. 50 años más tarde recordaría con especial cariño a su perrito Toby y sus travesuras con sus amiguitos y hermanos.
Fue una mujer hermosa; con una sonrisa enamoradora, una voz sensual y una mirada que cautivaba a todos. Tuvo un humor picante; negro; un poco sarcástico. Siempre la caracterizó la palabra precisa, el comentario inteligente, la creatividad. Le hizo siempre honor a su nombre que significa Sabiduría.
Cuando trabajaba en Inravisión conoció a ese muchacho risueño y emprendedor. Se enamoró de su sencillez y de su sentido del humor. De ese estudiante de psicología que se pagaba sus estudios con funciones de magia y títeres. Fue su ayudante y cómplice. Su compañera y amiga. Fue su mujer y la madre de sus hijos.
Los dos decidieron irse a vivir a Manizales y fundar una librería que sería más adelante la más importante y reconocida de la ciudad.
Ella siempre estuvo presente; sabía exactamente qué libro recomendar. Tomarse un café en su compañía fue para muchos un placer inigualable. Era muy amiga de sus amigos de la misma forma que era distante y lejana cuando alguien no le agradaba. Hablaba con tono pausado; generalmente estaba de buen humor pero cuando le sacaban la piedra era mejor no cruzarse en su camino.
Crío a sus hijos como lo hace una madre que entrega todo por amor. Vivió por ellos y les enseñó a ser sensibles, a respetar la naturaleza, a apreciar lo fantástico de las pequeñas cosas. Alimentó su imaginación con historias inventadas por ella, con fábulas y cuentos que hacían volar hacía mundos irreales.
Dejó lecciones de vida. Aún recuerdo cuando le pedí un pajarito y me dijo: Si te quedas una tarde en tu cuarto encerrada, haces pipí en una mica y yo te paso la comida pero te quedas ahí hasta por la noche sin salir, te regalo un pajarito. Dos horas después de su experimento la llamé llorando y le dije que quería salir y que nunca iba a tener un pajarito encerrado en una jaula. Así eran sus lecciones. A veces duras, seguramente no encontradas en manuales de educación pero a mí me sirvieron para siempre y le agradezco que me hubiera enseñado así el valor de la libertad.
Era libre. Muy libre. Pensaba mucho más allá que el resto de las mujeres que conocí. A las reuniones del colegio iba como era ella: sencilla, sin maquillaje, en sandalias y con vestidos hindúes. A mí me provocaba salir corriendo cuando le veía esa mochila arahuaca mientras que el resto de las mamás venían recién salidas de la peluquería en tacones, media velada y cartera de cuero. Años más tarde sería la niña más orgullosa porque tenía una mamá hippie, librepensadora; berraca y súper inteligente.
No era de reuniones sociales, ni de cocteles ni de clubes; Para ella eso no tenía ningún valor. Nada como las reuniones en la casa al calor de una deliciosa comida preparada con sus amigos más cercanos, un buen vino, un juego de Scrabble y un video de Les-Luthiers.
Sólo recuerdo que la vi llorando una vez. Cuando perdió un bebe que venia en camino y decidió quedarse un rato mas allá en ese universo donde viven los Ángeles. Ahí la vi triste, golpeada, y muy enojada con la vida. Ya estaba barrigona, ya usaba ropa de embarazada y esperaba ese bebe con mucha ilusión.
Años más tarde le llegó por fin un segundo hijo a su vida. Un hijo que amó con locura. Como sabía amar ella a sus hijos; con el corazón. Les puso alas y los hizo volar.
Con ella caminé muchas montañas y atravesé muchos ríos. A ella le conté toda mi vida y ella sufría en silencio con mis desengaños. Años tarde me enteré que a ella le daba pesar de mi porque yo era muy ingenua y me enamoraba con locura para después terminar sufriendo y con unas tusas absurdas.
Ella era práctica. Demasiado práctica. Encontraba siempre solución a los problemas y si los problemas no tenían solución los dejaba pasar y no sufría mucho. A ella yo le adjudicaría el dicho “A otra cosa mariposa” así era ella; seguía el camino sin detenerse o devolverse frente a los obstáculos.
Fue la consejera perfecta para sus amigas que tenían bebés. Sabía todos los secreticos para las mamas primíparas y todas corrían en su búsqueda cuando los niños tenían cólicos; gripa; o cuando lloraban sin parar.
Escuchaba los problemas de los demás sin juzgar y siempre tenía el consejo apropiado. Más de una persona tenía consultorio particular en la Librería Palabras a donde iban a buscarla para contarle sus penas y glorias. Y ella ahí. Tranquila; serena. Amiga.
Hay seres llenos de luz, de sabiduría. Guías por naturaleza. Que vinieron a este mundo a tocar almas, a dejar enseñanzas y a dejar huellas imborrables pero que por su misma naturaleza transparente casi mas allá del bien y del mal, son requeridos en otras dimensiones para ir preparando el camino; para darle la bienvenida a quienes en algún momento llegaremos allí. A ella, sus hermanos mayores, esos ángeles que vio la mañana del 31 de mayo del 2007, la llamaron muy pronto. Ella me lo dijo ese día: Ahí están; ya llegaron por mí. Yo me voy esta noche.
Y así fue. Se fue después de soportar con una fortaleza inimaginable una enfermedad que no se compadeció con ella. A nadie le contó que esas sesiones de quimioterapia le estaban apagando la luz. Al contrario: después de las sesiones se iba a la librería a seguir trabajando; a sentirse rodeada de sus amigos a darle la pelea hasta el final a la muerte. Esa que se deslumbro con su luz y quiso llevársela. En donde está, sé que sigue enseñando a volar; Sé que me protege y me acompaña. Sé que esta ahí aun haciéndole honor a su nombre: SOFIA.
Te amo mama.